Cuba. Un día sin cuentapropistas.

El día comenzó con cierta atmósfera de pesadilla. El buchito de café mañanero faltó, porque el vendedor con termo y vasitos de cartón no estaba en la esquina. Así que caminó arrastrando los pies http://lageneraciony.com/wp-content/uploads/2014/03/el_sueno_de_la_razon.jpghasta la parada de ómnibus, mientras vigilaba si llegaba algún taxi colectivo. Nada. Ni un viejo Chevrolet venía por la avenida, ni los ingeniosos pisi-corres que tienen capacidad hasta para doce pasajeros se veían por ningún lado. Después de una hora de espera, logró subir a la guagua, irritado a falta de un cucurucho de maní con que aplacar “el perro” que le ladraba en el estómago.

En el trabajo poco pudo hacer esa jornada. La directora no logró llegar porque la mujer que le cuidaba la niña se ausentó. Otro tanto le pasó al administrador, al que se le reventó una goma del Lada y para colmo la ponchera de su barrio amaneció cerrada. En la pausa del mediodía las bandejas de comida apenas si pesaban de tan vacías. No había pasado el carretillero que ofertaba vegetales y viandas con las que hacer crecer el almuerzo. El jefe de relaciones públicas tenía un ataque de nervios, pues no pudo imprimir las fotos que necesitaba para un visado. A la puerta del estudio más cercano un cartel de “no abrimos hoy”, le había roto sus planes de viaje.

Decidió regresar a pie hasta la casa para evitarse la espera. El hijo le preguntó por algo para merendar, pero el repartidor de pan no había aparecido con su estridente pregón. Tampoco el kiosco de pizzas funcionaba y una incursión por el mercado agrícola le devolvió sólo tarimas vacías. Cocinó lo poco que encontró y para fregar usó un trozo de camisa vieja, ante la ausencia de los comerciantes que vendían estropajos. Para colmo el ventilador no quiso encender y el reparador de electrodomésticos no se había ni asomado por el taller.

Se acostó, en un charco de sudor e incomodidad, deseando que al despertar estuvieran de vuelta esas figuras que apuntalaban su vida: los cuentapropistas, sin los cuales sus días son una secuencia de privaciones y disgustos.

 

Comentarios a resaltar:

1) A falta de otro aspecto positivo sobre el cuentapropismo que permite el gobierno castrista, manipulado y de economía informal no productora de riquezas, Yoani nos recuerda en un post su único aspecto positivo, el de resolver a medias pequeñas necesidades de las que el cubano se vio privado por obra y gracia de la dictadura por medio siglo.
Pobre cubano, que debe sentirse satisfecho de esa mierda, porque hasta esa mierda le prohibieron medio siglo.
Lamentablemente esa “reforma”, esa enorme “brecha”, no tiene ninguna otra consecuencia.
Un agente de influencia trataría de asegurar que la protesta de los cocheros cuentapropistas de Bayamo es algo asi como una gesta redentora, una chispa tremenda, un resultado del cuentapropismo creado por la dictadura, según parece porque esta tan segura como el agente de influencia de que los forradores de botones, los cocheros revolucionarios y los vendedores de pizza son clase media independiente…..que darán al traste con la dictadura que los creo? Que manera de atracarse.
En primera, no coge licencia de cochero quien no tenga un aval de obediencia de su CDR. En segunda, en apenas un par de horas de reunión el gobierno resolvió el problema laboral y de paso obtuvo testimonios al por mayor que paso por la tv nacional, de los cocheros, desentendiéndose de UNPACU (que algo tuvo que ver parece), reafirmando su fidelidad al régimen y el apoliticismo de la protesta…..o pierden su licencia watson, elementary.
Mientras tanto, se invita a los extranjeros a invertir en Cuba y se excluye al nacional que viva en el país, tanto de participar en la economía productiva como de la posibilidad de convertirse de verdad en independiente.
….pero como allí no se puede hablar de cambio fraude, la gente cree que es un tronco de conquista eso. Y otra gente se esfuerza para que se lo crean.

2) Yoani otra vez nos dice realidades que se viven en aquel país. Realidades que algunos de nosotros no queremos apreciar en toda su dimensión, quizás por no darle la importancia que estas memorias significaran para aprender de la realidad que le ha tocado vivir al cubano durante todos estos años de cambios que nos han traído un mar de miseria, y del cual el único responsable es el HOMBRE.

Esos señalamientos, esas anécdotas son de las poquísimas que se conocen en la capital del País. Imagínese usted como debe estar el interior del país, donde no se puede dar a conocer el estado paupérrimo en que viven miles de personas, porque el gobierno bloquea esas posibilidades…

Ya estando nosotros en Cuba, por los ’80, visitando el interior, usted no encontraba nada para saciar el hambre, señores, se lo digo sin politiquería ni querer despreciar a persona en particular. Yo lo viví. Yo pase hambre en Cuba, aún con dinero suficiente en mis bolsillos….Ese mensaje de lo desastroso que sería la nación en un futuro cercano (mas un de lo que estábamos) lo percibí en ese viaje a Oriente….Es lo que hoy estamos experimentando….Una apariencia de de que existen las cosas en los estantes, están ahí; pero el estado, su política por la supervivencia, pasa por alto la flexibilización de los precios para que pueda haber de verdad justícia…

De esa manera, salen los funcionarios de organismos internacionales, como la FAO, por ejemplo, y una vez más dicen que en Cuba no hay hambre…..A estas personas, las respuestas correctas se disfrutarían mas diciéndoselas en sus caras, pero como eso no se puede, solo podemos decir que forman parte del grupo de admiradores “sufridos” por lo mucho que luchan los Castros contra los del norte, dejando a éstos como unos pobres infelices…Y no se detienen un minuto en pensar que esas declaraciones favoreciendo la mentira, ayuda a los dictadores y hace a esos organismos cómplices de la mentira….

Yoani Sánchez. http://lageneraciony.com/un-dia-sin-cuentapropistas

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